Ya vimos que el primer enigma de Sansón fue que a pesar de ser escogido por Dios cometió errores, errores graves. En el estudio anterior el segundo enigma fue ¿Cómo Dios hubiera podido usar a Sansón si fuera un hombre fiel? Hoy vamos a estar viendo el tercer enigma que nos deja este hombre escogido por Dios desde antes de nacer para cumplir una importantísima tarea, liberar al pueblo de Israel de los filisteos.
La perdición de Sansón fueron las mujeres y más específicamente las mujeres filisteas, el diablo supo usar muy bien su punto débil como lo hace con nosotros también. El capítulo 16 comienza contándonos que estaba con una prostituta, los filisteos quisieron prenderle, a pesar de su pecado Dios les permitió escapar. Aunque en esta ocasión no se nos dice que el espíritu de Jehová haya venido sobre él.
Uno se inclina a pensar ya es la segunda vez, aprendiste la lección, y no “Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer en el valle de Sorec, la cual se llamaba Dalila.”16:4 A la tercera va la vencida y Dalila lo comprueba.
Otra mujer filistea, es que este hombre vivía en filistea y no en Israel le da por pensar a uno. Pero acaso a nosotros no se nos dice vivís en el mundo, pero no son parte de él, lo que se nos olvida y vivimos más haciendo tesoros en la tierra que en el cielo y jugamos con nuestra suerte como lo está haciendo Sansón.
Sansón estaba enamorado de Dalila y Dalila también estaba enamorada, pero no de Sansón del dinero que le estaban ofreciendo por arruinar a su enamorado que por cierto era toda una fortuna. “Yo te ruego que me declares en qué consiste tu gran fuerza, y cómo podrás ser atado para ser dominado.”16:6
Verdad que el amor ciego es todo un peligro, Sansón no quiso darse cuenta que la insistencia de su amada era solo por perjudicarle. Tres veces le dijo como podía perder su fuerza, las tres veces Dalila lo quiso maniatar y este hombre sigue así. Note que la tercera vez estuvo cerca de declararle lo que debía hacer.

“Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo?”
Dalila
Con este chantaje emocional y mucha presión llevo a Sansón al punto que: “su alma fue reducida a mortal angustia. Le descubrió, pues, todo su corazón” Él tenía la opción de permanecer fiel a Dios y su voto o quedar bien con “el amor de su vida” y cedió a la presión de ella declarándole la verdad.
Y cuántas veces nosotros cedemos a la presión del grupo o del mundo poniendo a un lado nuestro compromiso con Dios.
La amorosa Dalila “hizo que él se durmiese sobre sus rodillas” llamo a un barbero que lo rapo, él debía tener bastante pelo, pero estaba tan a gusto donde no debía que lo dejaron calvo y ni se enteró. Así actúa el engañador con nosotros de una manera sutil pero mortalmente peligrosa.

Los filisteos vienen y “le echaron mano, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas para que moliese en la cárcel” ¿La fuerza estaba en su cabello? Como ya hemos dicho en estudios anteriores su fuerza estaba en el Señor y allí también radica nuestra fortaleza. Lo que poco a poco él fue incumpliendo su voto, además de desarrollar una conducta inapropiada y mantener una unión desigual que “Jehová ya se había apartado de él”
Sansón termina derrotado y vencido por los encantos de una mujer filistea. Nunca aprendió la lección y las mujeres fueron su perdición. El perdió su fuerza, no se la quito el barbero, cuando cedió a los encantos que el mundo le estaba ofreciendo. Y no es que fuera la primera vez, era la tercera y este es el enigma que nos presenta si tu estas consciente de lo que no te conviene porque lo sigues buscando.
Es verdad que el diablo no se va a cansar de presentárnoslo en el camino dándole distintos matices, pero tenemos que aprender a decir que no y apartarnos lo más lejos posible. Escoger al Señor y él nos dará la fuerza necesaria para luchar y escapar. A la larga esto es lo más importante recordemos “El que se mantenga firme en su propósito este será salvo”